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sábado, 28 de enero de 2017

Incendies (2010), de Denis Villeneuve.

Incendies (2010), de Denis Villeneuve. 





Incendies (2010). Canadá. Género: drama. Duración: 130’. Dirección: Denis Villeneuve. Intérpretes: Lubna Azabal, Melissa Désormeauz-Pulin, Maxim Gaudette, Rémy Girard, Abdelghafour Elaaziz. Guión: Valérie Beaugrand-Champagne y Denis Villeneuve, sobre la obra teatral de Wajdi Mouawad. Música: Grégoire Hetzel. Fotografía: André Turpin.

Trama.
Jeanne y Simon Marwan son dos gemelos canadienses de origen libanés que viven en Canadá, cuya madre Nawal, tras pasar sus últimos días sin hablar, ha fallecido dejándoles dos cartas para que las entreguen a un padre al que creían muerto y a un hermano cuya existencia desconocían. Jeanne decide entonces emprender un viaje al Líbano para intentar localizarlos, pese a la oposición de Simon.

Opinión.
Nueva confirmación de un director de extraordinaria calidad, que lo mismo se atreve con el drama intimista (este caso) como con los altos presupuestos al servicio de obras monumentales, Este drama se apoya en una pieza teatral muy célebre, de ritmo vigoroso y humanidad profunda, a la que Villeneuve reviste de imágenes, tranquilas unas, estremecedoras otras, hasta llevarnos con mano firme a la desvelación del misterio vital que embargó a la madre y a los suyos. Un viaje en el espacio y el tiempo, hasta el mismo umbral del infierno de la violencia sectaria, que conmueve y cambia al espectador.
 Fuentes.
Boyero, Carlos. Memoria de espanto. “El País” (11-III-2011) 54.
Belinchón, Gregorio. Denis Villeneuve / Director. ‘Vivimos en una época que espolea el cinismo’. “El País” (11-III-2011) 54.

13 asesinos (2010), de Takashi Miike.

13 asesinos (2010), de Takashi Miike, una película clásica de samuráis.



13 asesinos (2010). Usan-nin no shikaku (13-nin-no shikaku). Japón. Género: aventuras. Duración: 126 minutos. Dirección: Takashi Miike. Intérpretes: Koji Yakusho, Tayakuchi Yamada, Yusuke Iseya, Goro Inagaki, Masachika Ichimura, Mikijiro Hika,  Hiroki Matsukata, Ikki Sawamura, Arata Furuta. Guión: Daisuke Tengan, sobre una historia de Kaneo Ikegami. Música: Koji Endo. Fotografía: Nobuyasu Kita. Montaje: Kenji Yamashita.
Trama.
Lord Narigatsu es hermano del shogun (gobernante) en un Japón medieval y aprovecha su poder para someter con crueldad al pueblo, pero el funcionario Sir Doi decide destruirlo, con el apoyo del famoso samurái Shinzaemon Shimada, que recluta para la suicida misión a un grupo de héroes, entre los que destaca su sobrino Shinrokuro y el aprendiz Hirayama, pero Narigatsu está custodiado por el guerrero Hanbei.
Opinión.
13 asesinos es un multipremiado remake del célebre film dirigido por Eichi Kudo en 1963. Es una de las mejores obras del género de samuráis en los últimos años, destacando por el sentido épico del honor, el vigoroso ritmo narrativo y la desatada violencia, bellamente coreografiada, en la que apenas se vislumbra la sangre pero es omnipresente.


Fuentes.


domingo, 4 de agosto de 2013

El americano (2010), de Anton Corbijn.

El americano (2010), de Anton Corbijn.


El americano (2010). The American. EE UU. Género: trhiller. Duración: 105 minutos. Dirección: Anton Corbijn. Intérpretes: George Clooney, Paolo Bonacelli, Violante Placido, Irina Björklund, Johan Leysen, Thekla Reuten. Guión: Rowan Joffé, sobre la novela de Martin Booth. Música: Herbert Grönemeyer. Fotografía: Martin Ruhe. Montaje: Andrew Hulme.
Trama.
Jack, un maestro implacable entre los asesinos a sueldo, tras un enfrentamiento en Suecia, escapa a Italia, para escapar de sus perseguidores y tal vez en busca de una improbable redención, en un pueblo de los Abruzzos donde entabla amistad con un párroco, Benedetto, y romancea con una prostituta, Chiara. Pero su destino vuelve a citarlo...
Opinión.
Corbijn, un reputado fotógrafo y director de videoclips, dirigió este contenido filme después de su estreno como realizador en el estimable Control, un biopic en blanco y negro sobre Ian Davis, cantante de Joy Division, y consigue una cuidada ambientación y un ritmo sosegado, apoyado por un magnífico Clooney, muy comedido en su papel ommnipresente. Hay algunos deslices: los demasiados escasos diálogos hacen que el argumento deje varios hilos sueltos, algunos personajes aparecen como  forzados deus ex machina y Chiara es demasiado atractiva para estar en ese pueblecito. Pero el conjunto es de notable.
Fuentes.
Wikipedia.
Minguell, Jordi; Casado, Paula. Vuelve George Clooney en ‘El americano’. “El País” (17-IX-2010). Vídeo con tráiler y entrevista al director Anton Corbijn.
Ocaña, Javier. Ejercicio retro. “El País” (17-IX-2010). Un filme con voluntad de clásico.


miércoles, 3 de octubre de 2012

Shanghái (2010), de Mikael Hafström.


Shanghái (2010), de Mikael Hafström.
Shanghái (2010). Género: espionaje y drama histórico. Duración: 105 minutos. Dirección: Mikael Hafström. Intérpretes:  John Cusack (Paul Soames), Gong Li (Anna), Chow Yun Fat (Anthony Lan-ting), Ken Watanabe (Tanaka), Jeffrey Dean Morgan (Conner), Franka Potente (Leni), David Morse (Richard Astor). Guión: Hossein Amini. Música: Klaus Badell. Fotografía: Benoit Delhomme. Montaje: Peter Boyle y Kevin Tent.
Trama.
En el otoño de 1941, Paul Soames, un espía encubierto bajo el oficio de periodista, llega a Shanghái, una ciudad internacional amenazada por los japoneses, que son hostigados por la resistencia china, y se ve involucrado en la investigación del asesinato de un compañero, al tiempo que inicia una relación amorosa, y en el proceso se interrogará sobre dónde están los límites entre la amistad y el amor, entre el deber con el propio país y la justicia.
Opinión.
Una notable película en la que se mezclan los géneros, desde el cine de espías al de intrigas policíacas, del histórico al amoroso, en un cóctel a veces demasiado recargado en las tensiones de pasar de uno a otro. El guión, muy esforzado en la unión de tantas ramas, adolece de algunos breves momentos de excesiva relajación, pero en general el espectador se deja llevar por una historia llena de ritmo y bien contada, y, sobre todo, excelentemente interpretada, sin aspavientos, por una colección de curtidos actores, aunque la parte amorosa no acaba de funcionar, sobre todo porque entre Cusack y Gong Li no hay   suficiente química.
Fuentes.
Internet.
AA.VV. Wikipedia.
Artículos.
Pinilla, Sergio F. Shanghái. “El País” (7-IX-2012).

viernes, 3 de febrero de 2012

El discurso del rey (The King’s Speech) (2010), de Tom Hooper.

El discurso del rey (The King’s Speech) (2010), de Tom Hooper.


‘El discurso del rey’ (2010). The King’s Speech. Reino Unido. Género: Histórica y comedia dramática. Duración: 118 minutos. Dirección: Tom Hooper. Productora: UK Film Council / The Weinstein Company. Actores: Colin Firth (Alberto, rey Jorge VI), Geoffrey Rush (Lionel Logue), Helena Bonham-Carter (reina Elizabeth), Michael Gambon (rey Jorge V), Guy Pearce (rey Eduardo VIII), Derek Jacobi (Gordon Lang, arzobispo de Canterbury), Timothy Spall (Winston Churchill). Guión: David Seidler. Música: Alexander Desplat. Fotografía: Danny Cohen. Montaje: Tarik Anwar.
Trama.
El príncipe del Reino Unido debe aprender a hablar en público si quiere cumplir con su deber, y con más razón si puede convertirse en rey de la noche a la mañana...
Opinión.
La receta del éxito. ¿Cómo una película histórica barata, rodada en dos meses casi sin extras y con mínimos decorados, con un tema aparentemente banal como es la tartamudez de su personaje principal, ha podido ganar tantos premios y que haya consenso en que los merece?
Los productores, aquí un equipo colectivo y multinacional, escogen los mimbres con exquisito cuidado, y se ganan así su Oscar a la mejor película.
Se toma una buena historia de superación y de amistad más allá de las clases sociales en tiempos de hierro y sangre, y se construye un guión cuidadoso con los sentimientos, obra de David Seidler, tartamudo él mismo, honrado con un Oscar.
Se ficha un director con experiencia en el género, Tom Hooper, autor de excelentes adaptaciones de prestigio como John Adams y Elizabeth I, también premiado aquí con su Oscar.
Se selecciona un elenco de magníficos actores británicos, de esos que actúan con la facilidad de toda una vida de tablas, y aquí la lista es espectacular, destacando los inmensos Colin Firth, quien pese a la dura competencia de este año no desmerece su Oscar, para el que fue apuntado desde el principio como el máximo favorito con un personaje tan agradecido por sus limitaciones físicas y la hondura de su alma entregada al deber hacia su pueblo; Geoffrey Rush, quien vale para todo papel, desde el más contenido hasta el más histriónico, y que nos transmite todas las vueltas interiores del modesto logopeda; y Helena Bonham-Carter, tan sutil como delicada en sus matices de esposa abnegada, que prosigue su gran camino desde que nos enamoró por primera vez en Una habitación con vistas (1985).
Se suben además al carro grandes especialistas: en la fotografía un Cohen que consigue unas tonalidades como debían ser en aquel tiempo de 1936-1939, aunque en alguna crítica se le haya afeado su abuso del gran angular fotográfico, y en la música un Desplat aquí brillante a la vez que austero, y se cuidan sobremanera el sonido que es un apoyo especialmente valioso en un film de habla y silencio, el decorado tan escaso pero tan creíble, y así todos los factores que dan la impronta de una sólida factura técnica, como es marca del mejor cine británico.
Pero tantas veces estos ingredientes se han juntado y no han logrado grandes resultados, que debemos preguntarnos si no ha aparecido en El discurso del rey la magia del cine, esa que apareció por ejemplo en la Casablanca de Michael Curtiz y que ha tocado con su varita a muchas películas, sin duda dignísimas, pero que a priori nadie pensaba que ascenderían las cumbres. La naturaleza de esa magia permanece desconocida, es un misterio. Nadie conoce si la receta perfecta dará el mejor plato, y nos satisface constatar que en este film ha vuelto a producirse el milagro. 

Fuentes:
AA.VV. [es.wikipedia.org/wiki/El_discurso_del_rey]
AA.VV. [Filmaffinity.com]
Belinchón, Gregorio. ‘El discurso del rey’, el triunfo del boca a boca. “El País” (26-II-2011).
Cavero, Ana. ‘Tu tartamudez es la del rey’. “El País” (6-III-2011).
Ocaña, Javier. Tartamudez en gran angular. “El País” (24-XII-2010).

Antonio Boix Pons, en Palma de Mallorca (6-III-2011).

Valor de ley (‘True Grit’) (2010), de los hermanos Coen.

Valor de ley (True Grit) (2010), de los hermanos Coen.

Valor de ley (True Grit) (2010). 110 minutos. Género: Drama. Dirección: hermanos Joel y Ethan Coen. Intérpretes: Hailee Steinfeld (Mattie Ross), Jeff Bridges (Rooster Cogburn), Matt Damon (LaBoeuf), Josh Brolin (Tom Chaney). Producción: Steven Spielberg y hermanos Coen. Guión y montaje de los hermanos Coen. Música: Carter Burwell. Fotografía: Roger Deakins.
Trama.
En el salvaje Oeste, en 1878, el padre de la niña de catorce años Mattie Ross ha sido asesinado de un disparo a sangre fría por su empleado, el cobarde Tom Chaney, y ella busca venganza dentro de los límites de la justicia divina y humana: hay que presentar al asesino ante un juez para que responda de sus crímenes ante Dios y la Ley. Consigue la ayuda de un alguacil, Rooster Cogburn, un borracho de gatillo fácil y de un ranger de Texas, LaBoeuf, estimulados por la recompensa, y pese a la renuencia de ambos los acompaña a través del territorio salvaje, plagado de delincuentes, para atrapar a Chaney. Su búsqueda será un camino bordeado continuamente por el peligro y la muerte, y constituirá el mejor aprendizaje de la vida, si sobreviven...
Opinión.
El Western siempre resucita. Género clásico donde los haya, está insertado en los genes del cine desde sus albores en Hollywood, y cada vez que lo han enterrado ha vuelto a salir de su tumba con renovada vitalidad, como recientemente han demostrado la excelente Rango de Gore Verbinsky y, sobre todo, esta inmensa Valor de ley, un remake que supera de largo (y confieso que antes de verla me parecía difícil) a la primera versión que Henry Hathaway dirigió en 1969 y que protagonizaba un mito crepuscular del género como John Wayne (que le valió un Óscar al mejor actor, aunque con un regusto de premio a toda su carrera).
Está basada en una novela de Charles Portis (reeditada en DeBolsillo, 2011, después de las versiones que Bruguera y luego Círculo de Lectores sacaron al mercado en 1969 y los años siguientes al rebufo de la versión fílmica). Portis (1933) es un excelente novelista especializado en la temática del Oeste entreverada de novela negra, algo que ha tocado a menudo otro escritor más eminente, nacido el mismo año, Cormac McCarthy (el novelista que inspiró la anterior película de los Coen, No es país para viejos). Lo que hace grande la literatura de ambos es que respetan los códigos de contar historias simples pero cargadas de un humor escéptico y corrosivo, ambientes realistas muy creíbles al servicio de atmósferas intimistas plenamente logradas, unos personajes tallados en seco de una sola pieza pero en todas sus aristas pues son siempre ambivalentes (los buenos tienen un lado tenebroso así como los malos mantienen un hálito de principios), huidas y persecuciones a caballo, tiroteos sangrientos, el camino como metáfora del aprendizaje épico de cómo vivir y morir... y todo ese cóctel es dignificado por una férrea voluntad de mostrar el antiguo Oeste como la raíz y un fiel reflejo nostálgico del presente estadounidense: racista, violento, casi genocida.
Lo mismo consiguen en este oscuro film los hermanos Joel (1954) y Ethan (1957) Coen, conocidos como ‘the two-headed director’ (el director bicéfalo). De origen judío, viven en Nueva York, pero su cine retrata más a menudo y mejor el horizonte sin fin y las pequeñas ciudades del auténtico y profundo EE UU, el mismo que veíamos en su mejor filmografia: el homenaje a James M. Cain de Sangre fácil (1984), Educando Arizona (1987), el mejor homenaje a Dashiell Hammett de Muerte entre las flores (1990), la experimental y demasiado incomprendida Barton Fink (1991), la horripilante maravilla de Fargo (1996), el homenaje, esta vez a Raymond Chandler, de El gran Lebowski (1997, aquí aparece Jeff Bridges), la farsa casi surrealista de O, Brother (2000) y la genial No es país para viejos (2007, aquí se incorporan a su equipo Josh Brolin y nuestro Javier Bardem, que ganó el Óscar al mejor actor secundario).
Es evidente que los Coen se adentran por primera vez en el Western para satisfacer su ansia de gran cine sin concesiones a la galería. En Valor de ley homenajean al Oeste tal como lo sueñan los cinéfilos: cruel y despiadado. Todo ser vivo, nada más penetrar en el seno del mundo salvaje, está marcado por una diana que pone ‘dispárame a matar’. No es extraño que apenas aparezcan indios, bisontes o animales comestibles. El hombre blanco los ha liquidado. Hasta los caballos sufren un constante peligro. Apenas sobreviven, y no impunes, las serpientes, porque son similares al hombre, hasta fundirse, travestirse con él, y esta metáfora es solo uno de los muchos hallazgos visuales de la pareja de directores. Estos han confiado en su equipo técnico habitual, lo que garantiza una fotografia, una música, una escenografía... admirablemente integradas en el conjunto. Y han echado el resto en el reparto. Damon y Brolin maduran convincentemente en sus papeles secundarios. Jeff Bridges y la debutante Hailee Steinfeld se encumbran en sus papeles principales: el primero está portentoso una vez más y la segunda es un descubrimiento justamente aireado por la crítica. Entre ellos hay la química justa entre lo viejo y lo joven, y cada palabra, gesto y mirada suyos aportan una medida lección de interpretación.
La tensión no decae jamás: la violencia, el dinero, la venganza, el instinto de supervivencia, la defensa de la propia dignidad (sí, incluso los villanos la atesoran, como ya se mostraba en Muerte entre las flores), mueven y agitan las vidas de los personajes hasta sus últimas consecuencias, llevados cada uno de ellos por la marea de la vida a ser fieles a su ineluctable destino, escrito bajo las estrellas que tachonan la última cabalgada, viaje desesperado para salvar una vida, al coste de otra. Al final, incluso los que sobrevivan quedarán tocados por el drama y aquellos días plenos de grandeza trágica serán su recuerdo más precioso, hasta que la huella de sus pasos sea borrada por el viento en la pradera.

Antonio Boix Pons, en Palma de Mallorca (2-IV-2011).