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viernes, 31 de agosto de 2012

Prometheus (2012), de Ridley Scott.


Prometheus (2012), de Ridley Scott.

  
Prometheus (2012). EE UU Género: ciencia-ficción. Duración: 124 minutos. Dirección: Ridley Scott. Intérpretes: Naomi Rapace (Elizabeth Shaw), Michael Fassbender  (David), Charlize Theron (Meredith Vickers), Guy Pearce (Peter Weyland), Idris Elba (capitán Janek), Logan Marshall-Green (Charlie Holloway), Patrick Wilson (padre de Shaw). Guión: Jon Spahits y Damon Lindelof. Música: Marc Streitenfeld. Fotografía: Darius Wolski. Montaje: Pietro Scalia. Producción: Ridley Scott, David Giler y Walter Hill. Diseño de producción: Arthur Max.

Naomi Rapace.

Charlize Theron e Idris Elba.

Trama.
Dos arqueólogos descubren en 2089 evidencias de una antigua visita de unos extraterrestres, que bautizan como los Ingenieros, y se abren grandes incógnitas sobre el origen la Humanidad. Tiempo después, la corporación Weyland envía una nave espacial a recorrer las pistas en los confines del Universo conocido, pero el ansia de conocimiento (David pregunta: ¿hasta dónde llegarías para obtener respuestas?) y el deseo de inmortalidad despertarán la amenaza de una peligrosa civilización, y entonces los exploradores deberán luchar por su propia supervivencia y de la especie humana.
Prometheus Detras Camaras
Opinión.
Ridley Scott revisita el género de la ciencia-ficción en el que había deslumbrado con sus magnas Alien, el octavo pasajero (1979), de la que es una remota precuela (la primera aventura de la serie ocurría hacia 2120), y Blade Runner, con la que se emparenta en su sensibilidad y pesimismo existencial.
Los medios técnicos son apabullantes, como era de prever, cuidando con esmero cada detalle para que las naves, el viaje estelar y el planeta resulten plenamente creíbles. El conjunto está superdotado con una historia de profundidad más filosófica que psicológica, un ritmo narrativo pletórico y una impactante fuerza visual, de los que no hay parangón en el cine actual.

David Fassbender.

El papel más agradecido en mi opinión es el de David (Fassbender está inmenso en este austero pero complejo papel), un frío humanoide pero tal vez más humano que nadie, un especialista en el siglo XIX que tiene un compromiso romántico con la vida y la belleza. La arqueóloga Shaw y la tripulante Vickers (Theron) están excelentes en sus papeles casi opuestos, la primera ansiosa de desvelar los secretos de la divinidad, y la segunda escindida entre su deber y su compromiso familiar.
En suma, una obra maestra y esperemos que no sea el canto del cisne de Scott.

Fuentes.
Internet.
AA.VV. Wikipedia.
Artículos.
Costa, Jordi. Ansiedad de trascendencia. “El País” (3-VIII-2012) 36.

La felicidad nunca viene sola (2012), de James Huth.


La felicidad nunca viene sola (2012), de James Huth.

La felicidad nunca viene sola (2012). Un bonheur n’arrive jamais seul. Francia. Género: comedia romántica. Duración: 110 minutos. Dirección: James Huth. Intérpretes: Gad Elmaleh, Sophie Marceau, Micheaël Abiteboul, François Berléand, Maurice Barthélémy, Julie-Anne Roth, Bérénice Marlohe. Guión: James Huth y Sonja Shillito. Música: Bruno Coulais. Fotografía: Stéphane Le Parc. Montaje: Joëlle Hache.
La felicidad nunca viene sola
Trama.
Sacha (Elmaleh) es un seductor libre en lo profesional y sentimental que jamás afrontaría la responsabilidad de una familia, mientras la hermosa Charlotte (Marceau), independiente pero un desastre en los asuntos prácticos, está consagrada a sus tres hijos. Pero cuando se encuentren nacerá lo imposible…
Opinión.
Para esta comedia sentimental y melosa, el director, James Huth, un británico afincado en Francia y director anteriormente de las poco estimulantes Lucky Luke y Serial Lover, ha coescrito junto a su esposa Sonja Shillito un guión inteligente, pero crecientemente desequilibrado a partir de la primera hora, cuando la progresión responsable de Sacha se subraya con exceso y llega a cierto punto casi absurdo cuando la acción pasa de París a Nueva York, todo lo contrario del cliché de las clásicas comedias románticas americanas: siempre nos quedará París.

 
Foto tomada de "El País".

Huth ha apoyado el conjunto con un música feliz (y recargada) y, lo mejor, una pareja de actores en estado de gracia y con evidente química natural entre ellos, la bellísima Sophie Marceau, que madura de manera envidiable, y Gad Elmaleh, un actor cómico poco conocido en España (hasta su ya famosa relación con una aristócrata monegasca), pero famoso en Francia, en la que ya había protagonizado Un engaño de lujo y El juego de los idiotas.

Fuentes.
Internet
Artículos.
Ocaña, Javier. Un gran cómico físico. “El País” (3-VIII-2012) 36.

martes, 28 de agosto de 2012

¡Piratas! (2012), de Peter Lord.

¡Piratas! (2012), de Peter Lord.




                Foto tomada de "El País", cedida por Aardman.

¡Piratas! (2012). Reino Unido / EE UU. Género: Cine de animación. Duración: 88 minutos. Dirección: Peter Lord. Guión: basado en dos cuentos de Gideon Defoe. Producción: Julie Lockhart.

Trama.
En 1837 un capitán ansía ganar el premio a mejor pirata del año y para ello necesita un gran botín. Cree que el último pájaro dodo y Charles Darwin son la clave para conseguirlo, en el Londres regido por una Victoria arpía, pero al final descubrirá que la amistad es el mayor premio.

Opinión.
Los creadores de la productora británica Aardman, de Bristol, se habían ganado mucho crédito con sus obras anteriores, especialmente la maravillosa Chicken Run(Evasión en la granja) y, un nivel algo más bajo, Wallace & Gromit. Así que valía la pena correr el riesgo y contemplar su última producción, apoyada además en una inteligente y masiva campaña de promoción de Sony Pictures, y abundantes y cálidas críticas. ¡Piratas!, sin embargo, decepciona un tanto.
No teman por los niños, que acaban encantados: los personajes son simpáticos, el guión no deja un minuto de respiro, la técnica de movimiento de los muñecos de plastilina en stop-motion (fotograma a fotograma) es espléndida, las vistas de los escenarios son preciosistas, y en suma todo lo que se requiere para llamar la gozosa atención infantil está en su sitio y funciona con notable maestría. Para remate, las voces, tan conocidas como las de José Coronado como el Capitán, o Iniesta como el pirata Albino (y supongo que igual con Piqué como el Rey Pirata en la versión catalana), brillan con soltura.

foton
Foto tomada de "El País", cedida por Aardman.


El fallo está en la atención a otro público. Es fácil aquilatar que somos los mayores los que salimos escaldados, tristemente conscientes de que en esta película no ha surgido en ningún momento ese enamoramiento a veces incomprensible, esa continua sorpresa ante cada escena (¡ese arranque del vuelo de las gallinas hacia la libertad en Chiken Run!), esa transversalidad de la mayoría de las maravillosas producciones de Pixar que emocionan a los pequeños pero también a los adultos. Este capitán y sus compañeros no nos fascinan y sus peripecias no nos conmueven, aunque se dejen ver. Sobre todo esa reina Victoria que imita a las malas de Disney supone una patética desvirtuación de nuestro imaginario. ¡Hacerle esto a nuestro recuerdo de Romy Schneider! ¿No podían haber puesto de mala a una duquesa y hacerla más atractiva y aristocrática en su maldad? Puede que Lord haya caído en la trampa de la legendaria tradición del humor británico que se ríe de la familia real y que aquí no parece tan creativa como pretende.
Una pareja de niñas decía que les había encantado. Sus padres se quejaban: ¡qué tostón! Debo darles la razón a las dos partes.
Fuentes.
Internet.
AA.VV. Wikipedia.
Artículos.
Ocaña, Javier. Asalto al imperio. “El País” (16-VIII-2012). Muy positiva.
Tubella, Patricia. Bucaneros de plastilina al asalto del Oscar. “El País” (16-VIII-2012).

Shiner (2000), de John Irvin.

            Shiner (2000), de John Irvin.



Shiner (2000). Reino Unido Género: drama de boxeo. Duración: 100 minutos. Dirección: John Irvin. Intérpretes: Michael Caine, Frank Harper, Martin Landau, Frances Barber, Andy Serkis, Gary Lewis, Claire Rushbrook, Danny Webb, Matthew Marsden, Kenneth Cranham. Guión: Scott Cherry. Música: Paul Grabowsky. Fotografía: Mike Molloy. Montaje: Ian Crafford.
Trama.
Billy ‘Shiner’ Simpson es un oscuro representante de boxeadores en el sur de Londres, que tuvo un pasado glorioso pero se perdió entre la fatalidad y la ambición. Cuando su hijo menor, Eddie, afronta un crucial combate cree tener la oportunidad de su vida para volver a la cumbre: apostará todo lo que tiene a la victoria, pero cuando su hijo se deje caer y más tarde sea asesinado, se enfrentará a todos para esclarecer la verdad, pese al peligro.
Opinión.
La película se fundamenta sobre dos columnas magistrales, engarzadas por un director sólido e inspirado. La primera es un guión sobrio que explora el corrupto mundo del boxeo, un tema clásico, cientos de veces puesto en escena pero inagotable, como demostró en 2004 Clint Eastwood en Million Dollar Baby, porque reúne hilos de muchos temas paralelos, desde la mafia hasta la lucha del hombre contra el sistema.  
La segunda es la más firme, la presencia de un actor eminente, un Caine en estado de perpetua gracia, que compone uno de esos papeles tan agradecidos de perdedor que hace lo que tiene que hacer aunque sea consciente de que convoca la tragedia. 
Pero el andamiaje, para una mayor perfección, se sustenta sobre otros elementos, secundarios pero necesarios, como ese Landau que toma la pantalla en cada una de sus breves (demasiado) apariciones, o esa fotografía de tonalidades frías, que evoca la técnica de los años cincuenta, la edad del oro del género.
Fuentes.
Internet.
AA.VV. Wikipedia.
Artículos.
Redacción. ‘Las películas’. Shiner. “El País” (12-VIII-2012) 62.

domingo, 26 de agosto de 2012

Pleasantville (1998) de Gary Ross.


Pleasantville (1998) de Gary Ross.

Pleasantville (1998). EE UU. Género: comedia y fantasía. Duración: 112 minutos. Dirección: Gary Ross. Intérpretes: Tobey Maguire, Reese Whiterspoon, William H. Macy, Joan Allen, Jeff Daniels, J. T. Walsh. Guión: Gary Ross. Música: Randy Newman. Fotografía: John Lindley. Montaje: William Goldenberg.
Trama.
Dos típicos adolescentes de 1997 son trasladados por arte de magia al interior de una añeja sitcom televisiva de los años cincuenta en blanco y negro, Pleasantville, y revolucionan su sociedad pazguata.
Whiterspoon y Maguire.
Joan Allen.

Opinión.
Una comedia mágica, de extraordinaria inventiva en el guion, con unos personajes que alcanzan el difícil reto de ser creíbles en esta aventura de viaje en el tiempo. Las mujeres, valientes y decididas, resultan ser los motores de la acción. Impagable la joven Whiterspoon desmontando con su sexualidad libre las convenciones de una sociedad que desconoce la libertad, y mejor aun Joan Allen descubriendo la hondura de sus sentimientos y que el futuro no está escrito. Mención especial a la fotografía, esencial en esta historia, que logra una cuidadísima transición del blanco y negro al colorido arcoiris, y plantear relaciones psicológicas entre los colores y la psicología de los personajes.
Fuentes.
Internet.
AA.VV. Wikipedia.
Artículos.
Redacción. ‘Las películas’. Pleasantville. “El País” (12-VIII-2012) 62.

viernes, 10 de agosto de 2012

Brave (Indomable) (2012), de Brenda Chapman, Mark Andrews y Steve Purcell.


Brave (Indomable) (2012), de Brenda Chapman, Mark Andrews y Steve Purcell.


Brave (Indomable) (2012). Género: fantasía de dibujos animados. Duración: 100 minutos. Dirección: Brenda Chapman, Mark Andrews y Steve Purcell.


Se trata de una notable película de Pixar, centrada esta vez en una adolescente y feminista heroína escocesa que se enfrenta con gracia a la autoridad materna/paterna, con la acción sin mácula apropiada para el público infantil (los tres hermanos pequeños son un hallazgo, lo mejor en el aspecto cómico de la función), con las notas justas de amoríos incipientes pero sin príncipe azul para que los adolescentes también acudan al cine, y con la resabiada ironía y la gozosa invención visual que atraen a los mayores y les hace sentir que no les han tomado el pelo sino que han contemplado una creación no exenta de ambición estética. 
Pero en mi opinión está un escalón por debajo de, por ejemplo, la maravillosa Enredados, porque  le falta interés y emoción auténtica al guión y porque lo que podría ser una película transgresora en la crítica de la reproducción familiar de los valores conservadores se convierte a la postre en una reivindicación de ese mismo conservadurismo. Probablemente los cambios de dirección a media realización influyeron en esta deriva inexplicable.
Tampoco en el aspecto tecnológico alcanza la perfección, por dos motivos: en ningún momento la 3D parece necesaria, ni siquiera en la aparición de los fuegos fatuos o, lo único que sorprende un instante al público, cuando en una competición se arroja un objeto al aire; y, peor incluso, hay fallos evidentes en una docena de ocasiones en que la imagen se ve borrosa y el público sufre un leve efecto de mareo.

Fuentes.
Internet
AA.VV. Wikipedia.
Artículos
Ayuso, Rocío. El cuento de hadas guerreras de Pixar. “El País” (8-VIII-2012)30-31. 
Costa, Jordi. Autoafirmación pelirroja. “El País” (10-VIII-2012) 36.