Mis blogs

Mis Blogs son: Actual (Actualidad y Aficiones), Heródoto (Ciencias Sociales, Geografía e Historia), Plini (Ciències Socials, Geografia, Història i Història de l’Art), Lingua (Idiomas), Oikos (Economía y Empresa), Paideia (Educación y Pedagogía), Sophia (Filosofía y Pensamiento), Sport (Deportes), Thales (Ciencia y Tecnología), Theos (Religión y Teología), Tour (Viajes), Altamira (Historia del Arte y Arquitectura), Diagonal (Cómic), Estilo (Diseño y Moda), Pantalla (Cine, Televisión y Videojuegos), Photo (Fotografia), Letras (Literatura), Mirador (Joan Miró, Arte y Cultura), Odeón (Ballet y Música).

martes, 19 de noviembre de 2013

Cine. Películas (2008).


La vida de Brian (1979), de Terry Jones y el grupo Monty Python.

La vida de Brian (1979), de Terry Jones y el grupo Monty Python.


El grupo Monty Pyhton en el rodaje de La vida de Brian.

La vida de Brian (1979). Life of Brian. Reino Unido. Género: comedia histórica. Duración: 100 minutos. Dirección: Terry Jones. Intérpretes y guión: el grupo Monty Python, o sea Graham Chapman, John Cleese, Terry Gillian, Eric Idle, Terry Jones y Michael Palin. Música: Geoffrey Burgon. Fotografía: Peter Bizlou. Montaje: Julian Doyle.
Trama.
Brian nace en Belén el mismo día que Jesús y los Reyes Magos se equivocan de portal; desde entonces algunos le confunden con el futuro Mesías y le identifican como un candidato inevitable a la crucifixión…
Opinión.
El grupo Monty Python realiza su mejor comedia, una obra magistral del género, tan delirante que puede clasificarse como surrealista tardía, en la que satirizan con un homor sano e irreverente lo peor de la política, el nacionalismo y la religión, esto es el sectarismo, la intolerancia y el dogmatismo, con escenas memorables como la pintada antirromana (Romani ite domum), el discurso político antirromano del Frente Popular de Judea, la lapidación, la salvación (con ET incluido), el discurso del ‘Salvador’ y el canto de la crucifixión.
Fuentes.

Iván el Terrible I (1943-1944), de Sergei M. Eisenstein.

            Iván el Terrible I (1943-1944), de Sergei M. Eisenstein
           Iván el Terrible I (1943-1944). Metraje-duración: 2.745 m., 1h. 30’. Productora: COKS (Estudio Central de Cine de Alma-Ata). Dirección: Sergei M. Eisens­tein. Guión: S. M. Eisens­tein y Piotr Pavlenko. Cola­borador: D. I. Va­siliev. Fotografía: Eduard Tissé (exteriores) y Andrei Moskvin (interiores). Deco­rado: Isaak Spinel y otros. Montaje: S.M. Ei­senstein y Elfir To­back. Música: S. Proko­fiev. Ayudante de in­terpretación: Elena Telesheva.
            Reparto: Nicolai Cherkasov (zar Iván), Liudmila Celikosvkaia (Anastasia Romanovna, su esposa), Andrei Abrikosov (boyardo Fedor Kolicev, después metropolitano de Moscú), Sera­fima Birman (Eufrosina Starickaia), Pavel Kadocnikov (Vladimir Andreevic), Mijail Zarov (Maljuta Skuratov), Amvrosy Bucma (A­lexei Basma­nov), Nijail Nazvanov (príncipe Andrei Mijailovic) Kurbski), Vsevolod Pudovkin (el inocente)...
            Antecedentes: El zar Iván Vassilievitch el Terrible (1915), de A. Ivanov-Gj.
            ARGUMENTO:
            La coronación de Iván IV en la catedral de la Dormición. El joven zar declara que las prerrogativas de los boyardos se­rán limita­das, que el principal sostén de la monar­quía será el re­gimiento de los streltsy y que la tarea esencial del Estado será la liberación de las tierras rusas ocupadas. La oposición aristocrática es encabezada por la tía del zar, Eu­frosina.

              La conquista de Kazán.

            Des­pués de su matrimonio con Anastasia Romanovna, el zar em­prende la conquista de Kazán. Sus tropas asedian la ciu­dad, tomada tras duros esfuerzos. El príncipe Kurbski se enfrenta al zar por cuestiones de orgullo, ambición y amor.
            De vuelta a Moscú, el zar cae en­fermo y cuando todo el mundo ha asumido su pronta muerte el zar se recupera gracias a los cuidados de su fiel esposa, que resiste las tentaciones amoro­sas del boyardo Kurbski, pretendiente al trono.

            La oposición procede con astucia y la tía del zar, Eufro­sina, que quiere colocar en el trono a su propio hijo, en­venena a la zarina, mediante la mano involunta­ria del mismo zar. Iván se lamenta sobre la tumba de su esposa de la soledad del poder.
            Sus grandes planes para la reforma modernizadora de Rusia son saboteados por la traición de los boyardos (la nobleza terrateniente), que se alían con sus enemigos.
            Compungido, se reti­ra en la villa de Ale­xandrovskoe, pero la po­blación de Mos­cú que se la ha mantenido fiel en la adver­sidad marcha en procesión para reclamar su re­torno e Iván jura consagrarse a la causa de Rusia, caiga quien caiga.

            COMENTARIO Y CRÍTICA
            De este film Chaplin dirá: «Es la película histórica más importante que se filmó alguna vez. Su ambiente es magnífico y su belleza supera a todo lo visto hasta ahora en el cine». [Revista “F. S.” 78/5 (1978) 33].
            Este filme es la primera parte de su mayor proyecto (con­cebido en 1941), que también sería el último. El ciclo de Iván el Terri­ble (Ivan Grozni), rodado en el periodo 1943-45, es una verda­dera obra maestra, de una perfección for­mal posible­mente sin prece­dentes en la his­toria del cine mundial.
            Fue una aven­tura por las dificultades de la producción en la lejana Alma-Ata siberiana, en pleno periodo bélico, aunque estaban atemperados porque contaba con acto­res de primer orden, ma­quetas y decora­dos reconstruidos con compleja minu­ciosidad, con la músi­ca de Prokofiev, con su mejor grupo de técnicos y alle­gados...
            Es evidente la influencia estética de El Greco, Piranesi (los interiores oscuros del palacio del zar están sacados de las Carceri piranesianas), el expre­sionismo, la pintura medie­val rusa de iconos (preciosa la iconografía mariana de la zari­na en su lecho de muerte), etc.
            El montaje alcan­za aquí una de las cumbres del ritmo vi­sual, pese a la notable austeridad de los movimientos de cáma­ra. La simbología es asimismo muy austera, con planos escogidos para representar la iconografía del poder en toda su majestad, como en la escena de la Coronación o la tienda imperial en la campaña de la conquista de Kazan.
            
             La caracte­rización y profundidad psico­lógi­ca de los per­so­najes es asimismo excelente. La oposición de la modernidad que anun­cia el zar absoluto (símbolo del estado moderno) con la tradi­ción representada por los boyardos y la Iglesia está ser­vida por un impresionante contraste de personalidades que giran al­rededor de la conquista del poder, pero profundamente humani­zados por otros ideales: el amor, la amistad, la fidelidad...
            La música de Prokofiev para esta par­te, como la compuesta para la se­gunda, se engarza de un modo inmarcesible con la ima­gen. La mutua confianza que se tenían el director y el composi­tor se legitima con creces en esta parti­tura. Lo­graron crear una obra total, de inusitada per­fec­ción.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Bibliografía de arte y cine soviético de vanguardia.

           BIBLIOGRAFIA DE ARTE Y CINE SOVIÉTICO DE VANGUARDIA.
            *Incluye arte, cine y literatura soviéticos y rusos relacionados entre sí..

ARTE RUSO Y SOVIÉTICO.
 AA.VV. Impressionist and Post-Impressionist Paintings from the USSRNational Gallery of Art. Washington, D.C. 1973. 120 pp. 41 ilustraciones. Sirvió de catálogo de una exposición que recorrió los mejores museos norteamericanos en 1973. Tiene un gran interés por mostrar varias obras poco conocidas en Occidente de Braque, Cézanne, Derain, Gauguin, Leger, Matisse, Monet, Pissarro, Henri Rousseau, Sisley, Vlaminck y sobre todo de Picasso y Van Gogh, que influyeron en la vanguardia soviéti­ca.
AA.VV. Art et poésie russes, 1900-1930. Textes choisies. Centre Georges Pompidou. Paris. 1979. 288 pp. Interesante selección de textos poéticos y ensayos sobre poesía que estuvieron estrechamente relacionados con el arte de la vanguardia rusa y soviética del periodo. A destacar los de los grupos futurista y constructivista.
AA.VV. Obras maestras de la pintura rusa en los museos de la Unión Soviética. Aurora. Leningrado. 1989. 295 pp. Extraordinaria por su calidad tipográfica y fotográfica, con un completo elenco de artistas y de sus obras más emblemáticas en los museos soviéticos.
AA.VV. Tradition and Revolution in Russian ArtCornerhouse. Manchester. 1990. 199 pp. Sirvió de catálogo de la exposición *<Leningrad in Manchester>, de 1990. Muestra el tipo de arte revolucionario más popular y corriente en Rusia y la URSS, ya desde el siglo XIX.
AA.VV. El Lissitzki, 1890-1941. Museo Municipal Van Abbemuseum de Eindhoven (Holanda). Den Haag. 1990. 220 pp. Un catálogo de una exposición antológica sobre El Lissitzki, que muestra su evolución en todas las artes que usó y su imbricación con las vanguardias europeas y soviéticas.
AA.VV. Art Into Life. Russian Constructivism 1914-1932. Rizzoli. New York. 1991. 276 pp. Catálogo de una exposición en varios museos de EE UU. Buen material gráfico y magníficos artículos, de Christina Lodder entre otros.
AA.VV. Avantguarda russa 1900-1935. Casal Solleric. Ajuntament de Palma. 1992. 218 pp. Catálogo de una exposición en Palma de Mallorca en 1992.
Borisova, Hélene A.; Sternine, Gregory. Art Nouveau Russe. Editions du regard. Paris. 1987. 395 pp. Excelente estudio sobre el Arte Modernista en Rusia, de moda entre la burguesía, en los 20 años anteriores a la Revolución, con un espléndido aparato gráfico.
Dabrowski, Magadalena. Liubov Popova. Museum of Modern Art. New York. 1991. 135 pp. Catálogo de una exposición internacional sobre la artista de vanguardia Liubov Popova, relacionada con el cubismo, cubofuturismo y el constructivismo durante su corta labor artística (1912-1924). Es una buena introducción al más completo estudio de Sarabianov y Adashkina.
Fauchereau, Serge (ed.). Moscow 1900-1930. 295 ilustraciones., 83 en color. Alpine Fine Arts Collection. London. 1988. 275 pp. Excelente estudio sobre la cultura y las artes en Moscú en el periodo descrito, incluyendo el cine.
Hulten, Pontus. Futurism & Futurisms. Thames & Hudson. London. 1987. 635 pp. 1.000 ilustraciones, 650 en color. Selección de obras de arte soviéticas [382-407], entre otros de Alexander Archipenko, David Burliuk, Alexandra Exter, Natalia Gon­charova, Mijail Larionov, Vladimir Maiakovski, Kazimir Malevich, Olga Rozanova y Vladimir Tatlin. Magníficos y amplios artículos biográficos en el Diccionario final.
Kamensky, Alexander. Chagall, The Russian Years 1907-1922. Thames & Hudson. London. 1988. 376 pp. Un magistral estudio sobre Chagall en su periodo de formación, antes de ir a Occidente. Importante para conocer el arte y la cultura del periodo. Precioso material gráfico.
Khan-Magomedov, Selim O. Rodchenko. The Complete Work. Thames & Hudson. London. 1986. 303 pp. 600 ilustraciones, 80 en color. Muy importante para conocer la obra del artista. Remarcable la exposición sobre la relación Rodchenko-Vertov en el cine, aunque demasiado breve [214-216].
Khan-Magomedov, Selim O. Pioneers of Soviet ArchitectureThames & Hudson. London. 1987. 618 pp. 1.544 ilustraciones. El autor es reputado como mejor historiador del tema y esta es la obra de referencia sobre la arquitectura soviética en 1917-1932, con textos e imágenes de calidad, aunque se centra en los exteriores, y se puede complementar con el estudio de Tolstoy sobre los interiores.
Leclanche-Boulé, Claude. Le constructivisme russe. Typographies & PhotomontagesFlammarion. Paris. 1991. 173 pp. Un libro interesante para conocer la fotografía constructivista y la estética de la composición espacial en la vanguardia soviética.
Sarabianov, D. V. Russian Art. From Neoclassicism to the Avant-Garde. Painting-Sculpture-Architecture. Thames & Hudson. London. 1990. 320 pp. 354 ilustraciones, 81 en color. Un extraordinario estudio en sus textos y material gráfico sobre el arte ruso contemporáneo desde 1800 hasta los principios de la Revolución de 1917.
Sarabianov, Dmitri V.; Adashkin, Natalia L. Liubov Popova. Thames & Hudson. London. 1990. 396 pp. 433 ilustracio­nes, 133 en color. El estudio de referencia sobre Popova, con extraordinario material gráfico.
Tarabukin, Nikolai. El último cuadro. Del caballete a la máquina. Por una teoría de la pintura. Edición de Andrei. B. Nakov. Gustavo Gili. Barcelona. 1977. 168 pp. Las teorías de un pintor y pensador del constructivismo soviético en los años 20, y sus relaciones con el cine.
Tolstoy, Vladimir. Russian Decorative Arts 1917-1937Rizzoli. New York. 1990. 438 pp. Un magistral trabajo sobre el género Agit-Prop de propaganda en trenes y barcos, celebraciones revolucionarias, exhibiciones y festejos, artes gráficas; el Arte industrial de porcelana, figurines, textil, moda, joyería, vidrio; el Mobiliario con la arquitectura interior y las Artes Manuales de laca, estatuillas y juguetes, marfil, ebanistería, cerámica, metal, textil y tapiz. Imprescindible para conocer el arte del periodo e impresiona el material gráfico sobre la propaganda en trenes, en la que tanto trabajó Eisenstein antes de 1920.
Tolstoy, Vladimir; Bibikova, Irina; Cooke, Catherine. Street Art of the Revolution. Festivals and Celebrations in Russia 1918-33Thames & Hudson. London. 1990 (1984, ruso). 240 pp. Desarrolla un capítulo de la primera parte del libro de Tolstoy, Russian Decorative Arts 1917-1937. Sigue un recorrido cronológico interesante para comprender la evolución del arte revolucionario más directamente percibido por el pueblo soviético. Excelente material gráfico.
Yablonskaya, M. N. Women artists of Russia’s New Age. 1900-1935Thames & Hudson. London. 1990. 248 pp. 284 ilustraciones, 83 en color. Un estudio muy interesante para completar estudios más generales. Completado con documentos y fotos de la época, así como reproducciones de calidad.

FUENTES Y TEXTOS LITERARIOS, UNA SELECCION.
Babel, Isaak. Caballería roja (Konarmia). Barral. Barcelona. 1970. 223 pp. Babel era uno de los guionistas más excelentes del cine soviético y su amistad con Eisenstein era muy estrecha, siendo suyo el guión de El prado de Bezin.
Gorki, Maksim. La madre (Mat). EDAF. Madrid. 1975. 388 pp. Una novela que señaló la aparición del proletariado ruso en una época: la revolución de 1905, que inspiró algunas de las mejores obras, entre ellas la de Pudovkin sobre esta novela.
Mandelstam, Nadiezhda. Contra toda esperanza (Hope Against Hope). Alianza. Madrid. 1984. 500 pp. Una muestra del ambiente intelectual de los años 30 y 40, con el advenimiento del realismo socialista y la represión cultural y política, en la que caería asesinado el marido de la autora, Osip Mandelstam.
Pasternak, Boris. El doctor Zhivago. Anagrama. Barcelona. 1991. 627 pp. Una novela emblemática de los años de la revolución, de la guerra civil y de la NEP, con el sentido poético tan caro a los vanguardistas.
Pilniak, Boris. El año desnudo (Golyi god). Seix Barral. Barcelona. 1983. 188 pp. El escritor, víctima de la repre­sión estalinista, fue también un guionista extraordinario y en esta obra narra los acontecimientos de los años revolucionarios.
Sholojov, Mijail. El Don apacible. Plaza y Janés. Barcelona. 1965. 4 vols. La obra más famosa del realismo socialista. Su escenario es la Ucrania de Dovzenko y sirvió para una de las grandes películas de los años 50.
Stanislavski, Constantin. El trabajo del actor sobre su papel. Quetzal. Buenos Aires. 1977. 390 pp. Interesante, como el resto de la colección de sus obras completas, para conocer el Teatro del Arte de Moscú y su influencia (por oposición) sobre Meyerhold, el teatro constructivista y la vanguardia cinematográfica soviética.
Stanislavski, C. Mi vida en el arte. Quetzal. Buenos Aires. 1981. 430 pp.
Stanislavski, C. Trabajos teatrales. Correspondencia. Quetzal. Buenos Aires. 1986. 349 pp.

BIBLIOGRAFIA HISTORICA, UNA SELECCION.
Anweiler, Oskar. Los soviets en Rusia (1905-1921). Zero. Madrid. 1975. 333 pp.
Bettelheim, Charles. Las luchas de clases en la URSS. Primer periodo (1917-1923). Siglo XXI. Madrid. 1976 (1974 francés). 522 pp.
Bettelheim, Charles. Las luchas de clases en la URSS. Segundo periodo (1923-1930). Siglo XXI. Madrid. 1978 (1977 francés). 522 pp. 573 pp.
Carr, E. H. La Revolución Bolchevique (1917-1923). Alianza. Madrid. 1985 (1952 inglés). 3 vols.
Reed, John. Diez días que estremecieron el mundo. Akal. Madrid. 1983. 410 pp.
Trotski. Historia de la Revolución Rusa. Zero. Madrid. 1973. 2 vols.

OTRA BIBLIOGRAFIA RECOMENDADA.
Aristarco, Guido. Historia de las teorías cinematográficas. Lumen. Barcelona. 1968. 461 pp.
Armes, Roy. Panorama histórico del cine. Fundamentos. Madrid. 1976. 274 pp.
Bazin, André. ¿Qué es el cine? Rialp. Madrid. 1990. 395 pp.
Bilbatua, Miguel. Cine soviético de vanguardia. Alberto Corazón. Madrid. 1971. 203 pp.
Eisenstein, Sergei. Problemas de la composición cinematográfica. Pueblos Unidos. Montevideo. 1957. 56 pp.
Eisenstein, S. Reflexiones de un cineasta. Lumen. Barcelona. 1970. 359 pp.
Gubern, Roman. El lenguaje de los cómics. Península. Barcelona. 1979. 185 pp. Incluye una referencia a los cómics de Eisenstein en los años 1914-1917, en la p. 162 y en la nota 2 de p. 180.
Hueso Montón, Ángel Luis. Los géneros cinematográficos (Materiales bibliográficos y filmográficos). Mensajero. Burgos. 1983. 605 pp.
Micheli, Mario de. Las vanguardias artísticas del siglo XX. Alianza Forma. Madrid. 1979. 447 pp.
Montiel, Alejandro. Teorías del cine. Un balance histórico. Montesinos. Barcelona. 1992. 145 pp.
Ramírez, Juan Antonio. Medios de masas e historia del arte. Cátedra. Madrid. 1992. 317 pp.
Sklovski, Viktor. Eisenstein. Anagrama. Barcelona. 1973. 202 pp.

CINE. 
Arnheim, R. El cine como arte. Paidós. Barcelona. 1986 (1933 en inglés, 1971 en español). 168 pp. Escrito en 1933, es un apasionado alegato a favor del cine mudo, que, en la tesis de su autor, alumbró las mayores aportaciones artísticas del cine precisamente por su limitación: ausencia de sonido y de color, así como de profundidad tridimensional. Una conversión de la necesidad en virtud. Concentra su atención en Eisenstein y Pudovkin.
AA.VV. Historia Universal del Cine. 10 vols. Planeta. Barcelona. 1990. Tomo I. 240 pp. “Cine soviético”, capítulo 8 (pp. 167-179). Una historia divulgativa, con escasa profundización en los movimientos artísticos y en los realizadores, aunque cuenta con una excelente presencia gráfica. Hace una breve presentación de la vanguardia artística (167-171), Eisenstein, centrándose en especial sobre El acorazado Potemkin (172-177) y Dovzenko (178-179)...
AA.VV. (Andrés Boglar para cine soviético, más Pere Gimferrer, José Luis Guarner, Román Gubern, Rafael Tasis, et al.). Enciclopedia Salvat. Salvat. Barcelona. 1975. 20 vols. Más suplementos de actualización. Una enciclopedia generalista, aunque muy atenta al cine, producto de una época, finales de los años 60, en la que el cine era el arte más popular y estaba en pleno proceso de revisión y reivindicación por las élites intelectuales.
Aumont, Jacques; Bergala, A.; Marie, M.; Vernet, M. Estética del cine. Espacio fílmico, montaje, narración, lenguaje. Paidós. Barcelona. 1985 (1983 francés). 313 pp. Una obra de la Escuela francesa sobre teoría y estética del cine, con una visión muy didáctica y completa. Posiblemente la mejor obra divulgativa sobre estos temas. Además tiene un aceptable complemento gráfico.
Boussinot, Roger. L’Encyclopédie du Cinema3 vols. Bordas. Paris. 1989. Una enciclopedia alfabética, completísima y actualizada. Su línea es la divulgativa popular, con muy escasa profundización teórica en los movimientos artísticos y en los realizado­res, aunque cuenta con una información erudita notable y una excelente presencia gráfica.
Carmona, Ramón. Cómo se comenta un texto fílmico. Cátedra. Madrid. 1993. 323 pp. Una aceptable introducción al comentario de un film, entendido como texto de significación. Su método aplica en exceso el deconstructivismo semiótico.
Chevalier, J.; Gheerbrandt, A. Diccionario de símbolos. Herder. Barcelona. 1986. 1.107 pp. Interesante para el conocimiento del simbolismo o iconografía de los detalles de los filmes, sobre todo de Eisenstein.
Chion, Michel. Cómo se escribe un guión. Cátedra. Madrid. 1988. 219 pp. Un libro interesante para conocer cómo se construyen los guiones y los trucos. No tiene referencias históricas al cine soviético.
Fernández, Antonio; et al. Historia del Arte. Vicens Vives. Barcelona. 1994. 568 pp. Interesante, sobre todo por su breve documento pedagógico sobre El acorazado Potemkin (551-553).
Gubern, Román. Historia del cine. Lumen. Barcelona. 1989 (1973). 533 pp. Una historia muy amena y divulgativa, con un aceptable nivel teórico y erudito. Sirve sobre todo para obtener una visión coherente de la historia del cine, de acuerdo a un método que suma con acierto el sociológico y el formalista.
Gubern, R. Historia del cine. Baber. Barcelona. 1989. 3 vols. Diferente a la anterior sólo por su mayor amplitud y su superior presencia gráfica.
Gutiérrez Espada, Luis. Historia de los medios audiovisuales. Pirámide. Madrid. 1979. 3 vols. Muy esquemática y clara, adolece de la falta de imágenes para ejemplificar su texto.
Horvilleur, Gilles (dir.). Dictionnaire des personnages du cinema. Bordas. Paris. 1988. 559 pp. Interesante como complemento de las historias del cine porque ilustra sobre la historia de la adaptación de los personajes en las distintas cinematografías.
Monterde, José Enrique. Cine, historia y enseñanza. Laia. Barcelona. 1986. 295 pp. Interesante para conocer la aplicación del cine en la enseñanza y el estudio de la historia.
Romaguera, J.; Alsina, H. Textos y manifiestos del cine. Cátedra. Madrid. 1989. 572 pp. Uno de los libros más importantes para el estudio de las teorías cinematográficas, con un completo panorama de los autores, de los movimientos artísticos y de los temas.
Sklar, Robert. FILM: An international history of the mediumHarry N. Abrams. New York. 1990. 560 pp. 768 ilustraciones., 120 en color. Consulta en Biblioteca de Fundación Miró (12-6). Una excelente visión estadounidense de la historia del cine, con muy interesantes estudios e imágenes del cine soviético [150-171, 227-229, 272-274], aunque demasiado breves.

CINE SOVIETICO.
AA.VV. “Films Soviéticos” Moscú, nº 77/11 (1977) y nº 78/3 y 78/5 (1978).
AA.VV. El cine so­viético de todos los tiem­pos 1924-1986. Filmoteca de Generalitat Valenciana. Valencia. 1988. 359 pp.
AA.VV. Silent Witnes­ses: Russian films 1908-1919. British Film Institute. Londres. 1989. 621 pp. más ilus. Texto en inglés e ita­liano.
Albera, François (dir.). Les formalistes russes et le ci­néma. Poétique du film. Nathan. París. 1996. 256 pp. Textos de Chlovski, Kazanski, Mikhailov, Moskvine, Piotrovski, Tomachevs­ki, Tynianov.
Aumont, Jacques. Montage EisensteinBri­tish Film Institu­te. Londres. Indiana University Press. 1987. 243 pp.
Barr Jr., Alfred H. El LEF y el arte soviético (157-160), Sergei Michailo­vitch Eisenstein (161-166), en La de­fini­ción del arte mo­der­no. Alian­za. Madrid. 1989 (1986 en in­glés). 347 pp.

Bilbatua, Miguel. Cine soviético de vanguardia. Alberto Corazón. Madrid. 1971. 203 pp.
Dobim, Efim. Prosa y poesía en el cine (97-135). De Es­té­ti­ca y marxismo, selección de textos con Roger Garaudy, Jean Paul Sartre, Ernst Fischer et al. Ediciones Martínez Roca. Bar­ce­lona. 1989. 135 pp.
Ehrenburg, Ilya. Fábrica de sueños. Akal. Madrid. 1972. 237 pp.

Eisenstein, Sergei. Problemas de la composición cinematográfica. Pueblos Unidos. Montevideo. 1957. 56 pp.

Eisenstein, S. Reflexiones de un cineasta. Lumen. Barcelona. 1970. 359 pp.
Eisenstein, S. M. Teoría y técnica cinematográficos. Rialp. Madrid. 1989. 325 pp.
Eisenstein, S. M. La forma cinematográfica. Siglo XXI. Bue­nos Aires. 1986 (1974 español, 1949 inglés). 241 pp.
Eisenstein, S. M. Cinematismo. Domingo Cortizo. Buenos Ai­res. 1982. 511 pp.
Eisenstein, S. M. El sentido del cine. Siglo XXI. México. 1986 (1958 español, 1942 inglés). 204 pp.
Eisenstein, S. M. Writings: 1922-34. Vol. 1 de Obras Com­pletas. Edición de Richard Taylor. British Film Institute. Lon­dres. 1988. 334 pp.
Eisenstein, S. M. Piranesi o la fluidez de las formas (99-122), art. 1946-47, en Tafuri, M. La esfera y el labe­rin­to. Vanguardias y arquitectura de Piranesi a los años seten­ta. Gus­tavo Gili. Bar­celona. 1984 (1980 italiano). 553 pp.
Fernández Santos, Angel. Maiakovski y el cine. Tusquevs. Barcelona. 1974. 151 pp.
Fernández Santos, Ángel. La música de Prokofiev para Ale­xander Nevski. “El País” Babelia (15-IV-1995) 2. Morgades, Lourdes (3).
Font, Domènec. Conocer Eisenstein y su obra. Dopesa. Bar­celona. 1979. 160 pp.
González Requena, Jesús. S.M. Eisenstein. Cátedra. Madrid. 1992. 391 pp.
Hesse, José. Breve historia del teatro soviético. Alianza. Madrid. 1971. 186 pp.
Medvedkin, Alexander. El cine como propaganda política. 294 días sobre ruedas. Siglo XXI. México. 1977 (1973). 109 pp.
Passek, Jean Loup, et al. Le cinema russe et sovieti­que. Centre Georges Pompidou. Paris. 1981. 344 pp.
Rudnitsksi, Konstantin. Théâtre Russe et Soviétique 1905-1932. Edi­tions du regard. Paris. 1987 (?). 400 pp. y 400 ilus.
Sbert, Cristòfol-Miquel. El cinema a les Balears des de 1896. Edicions Documenta Balear. Palma de Mallorca. 2003. 268 pp.
Sklovski, Viktor. Cine y lenguaje. Anagrama. Barcelona. 1971. 175 pp. Prólogo de Joaquín Jordá.

Sklovski, Viktor. Eisenstein. Anagrama. Barcelona. 1973. 202 pp.
Tafuri, Manfredo. La esfera y el laberinto. Vanguardias y arquitectura de Piranesi a los años setenta. Gustavo Gili. Bar­celona. 1984 (1980 italiano). 553 pp. pp. Tex­tos de Tafu­ri: “H­is­tori­cidad de la vanguardia: Piranesi y Eisenstein”, pp. 89-98, y de Eisenstein: “Piranesi o la fluidez de las formas”, pp. 99-122, escrito en 1946-47.
Taylor, Richard & Christie, Ian (eds.). The Film Fac­tory. Russian and Soviet Cinema in Documents 1896-1939. Harvard Uni­versity Press. Cambridge. 1988. 457 pp.
Taylor, Richard & Christie, Ian (eds.). Eisenstein at Ni­nety. Museum of Modern Art of Oxford. Lon­dres. 1988. 168 pp.
Vertov, Dziga. Memorias de un cineasta bolchevique. Labor. Barcelona. 1974. 314 pp.  

BIBLIOGRAFÍA COMENTADA.
AA.VV. El cine soviético de todos los tiempos (1924-1986). Filmoteca de Generalitat Valenciana. Valencia. 1988. 359 pp. Muy importante para el estudio del tema. Artículos traducidos del inglés y del francés. Buen material gráfico.
AA.VV. Silent Witnesses: Russian films 1908-1919. British Film Institute. London. 1989. 621 pp. más ilustraciones. Texto en inglés e italiano. Una magnífica monografía sobre el cine mudo ruso de antes de la Revolución. Trata sobre 286 films y es el más extensivo estudio-catálogo sobre este periodo.
Aumont, Jacques. Montage Eisenstein. British Film Institute. London. Edited by Indiana University Press. 1987. 243 pp. Excepcional estudio sobre el montaje en la obra fílmica y la teoría de Eisenstein, con un tratamiento en profundidad de los conceptos y de las escenas. Por desgracia el único material gráfico es el análisis de la escena de la muerte de la emperatriz en Iván el Terrible, en 120 fotogramas. Es una obra imprescindible para una tesis doctoral sobre Eisenstein.
Barr Jr., Alfred H. “El LEF y el arte soviético” (pp. 157-160), “Sergei Michailo­vitch Eisenstein” (161-166), en La definición del arte moderno. Alianza. Madrid. 1989 (1986 inglés). 347 pp. Dos artículos, producto de un viaje de Barr a la URSS en 1929, en el que conoció a Eisenstein y su grupo intelectual. Asombra el autor por su excelente visión de futuro.
Dobin, Efim. Prosa y poesía en el cine (97-135), en AA.VV. Estética y marxismo. Ediciones Martínez Roca. Barcelona. 1989. 135 pp. Recopila textos de los años 60 sobre la estética marxista, en una época de relativa apertura ideológica, firmados por Roger Garaudy, Jean Paul Sartre, Ernst Fischer entre otros. El artículo de Dobin es una muestra de esta parcial apertura, un intento de compromiso entre la exi­gencia formal y poética de los años 20 y el realismo socialista de los años 30.
Ehrenburg, Ilya. Fábrica de sueños. AKAL. Madrid. 1972. 237 pp. Un libro sobre el cine de Hollywood, el alemán y el francés, en los años 30, por un escritor que desempeñaba una corresponsalía oficial en el extranjero, que nos muestra la fascinación de la intelligentsia soviética por el nuevo arte. No hay notas destacables sobre el propio cine soviético.
Eisenstein, Sergei M. Teoría y técnica cinematográficos. Rialp. Madrid. 1989. 325 pp. El conjunto más conseguido de artículos y textos teóricos de Eisenstein, suficiente en realidad para comprender en profundidad su pensamiento sin tener que buscar otras fuentes. Falta material gráfico.
Eisenstein, S. La forma cinematográfica. Siglo XXI. Buenos Aires. 1986 (1974 en español, 1949 en inglés). 241 pp. Traducción argentina de la mayor parte del libro Teoría y técnica cinematográficos, editado por Rialp. Inferior porque su traducción es poco conseguida, con errores muy significativos en los conceptos y una farragosidad de estilo muy lamentable.
Eisenstein, S. Cinematismo. Domingo Cortizo. Buenos Aires. 1982. 511 pp. Una recopilación de textos secundarios de Eisenstein, con seguridad fruto de sus apuntes de clases y de sus notas privadas. Es interesante para conocer algunos detalles sobre el es­tímulo intelectual de sus filmes.
Eisenstein, S. El sentido del cine. Siglo XXI. México. 1986 (1958 en español, 1942 en inglés). 204 pp. Contiene cuatro artículos y varios apéndices de la obra teórica de Eisenstein. Interesante, aunque menos que el libro Teoría y técnica cinematográficos.
Eisenstein, S. Writings: 1922-34. Tomo 1 de sus obras completas. Edited by Richard Taylor. British Film Institute. London. 1988. 334 pp. Muy importante para conocer sus escritos completos en el periodo más prolífico de su carrera. Destaca un texto sobre el cine alemán entre otros muchos. Padece por su poco material gráfico.
Eisenstein, S. “Piranesi o la fluidez de las formas” (99-122), artículo de 1946-47, en Tafuri, M. La esfera y el laberinto. Vanguardias y arquitectura de Piranesi a los años setenta. Gustavo Gili. Barcelona. 1984 (italiano en 1980). 553 pp. Interesante para conocer los esbozos que hizo Eisenstein de los interiores del palacio del zar en el filme Iván el Terrible II, en base a los diseños de las Carceri de Piranesi.
Fernández Santos, Angel. Maiakovski y el cine. Tusquets. Barcelona. 1974. 151 pp. Maiakovski fue un excelente guionista, cuya relación con el cine comenzó en 1913 y acabó con su suicidio en 1930, pero sus guiones fueron rechazados en los años 20 por la censura previa soviética debido a su vanguardismo futurista. El libro recoge sus dos mejores guiones, El corazón del cine y ¿Cómo está usted? (este es una de sus obras fundamentales como escritor).
Font, Domènec. Conocer Eisenstein y su obra. Dopesa. Barcelona. 1979. 160 pp. Una obras de referencia sobre Eisenstein, erudita y clara, con muchas imágenes, aunque de baja calidad gráfica.
González Requena, Jesús. S. M. Eisenstein. Cátedra. Madrid. 1992. 391 pp. Un libro con perturbadores excesos en sus interpretaciones, que penetra en la filmografía de Eisenstein desde una metodología demasiado psicoanalítica [ver 229 y ss.]. Cada pe­lícula es descompuesta en una serie de puntos o temas esenciales a juicio del autor. González Requena estudia los filmes, uno a uno, descomponiéndolos en escenas y planos, siempre a la búsqueda del contraste. Hace una particular selección de los temas: la violencia [39], el teatro [44-55], etc. Sobre el contraste de las figuras de los pro­letarios y los burgueses en La huelga hace una exhaustiva relación [80]. En Potemkin, hace una eficaz descomposición de la escena de la escalera de Odessa (entendida como espacio sacrificial), con el plano-detalle del rostro de la mujer cuando se da cuenta de que su hijo ha muerto y luego el desarrollo de la escena [122-126]. En Octubre hace hincapié en la escena del asesinato del proletario por las burguesas [143] y la del caballo y la muchacha muertos sobre el puente, con un montaje que dilata el tiempo real de la acción [147]. En La línea general, la escena de la desnatadora [203]. En Iván el Terrible II escoge el contraste entre los dos polos de lo femenino (lo amoroso y lo siniestro, Anastasia y Eufrosinia), o la escena del milagro de Caldea [352].
Hesse, José. Breve historia del teatro soviético. Alianza. Madrid. 1971. 186 pp. Muy interesante para conocer el teatro soviético en los años 20, con su gran impacto en la obra de los cineastas, sobre todo de Eisenstein y Pudovkin.
Medvedkin, Alexander. El cine como propaganda política. 294 días sobre ruedas. Siglo XXI. México. 1977 (1973). 109 pp. Medvedkin fue un conocido documentalista en los años 30 y en la II Guerra Mundial, amén de difusor del cine en el campo, con el “cine-tren”, desde 1932, un equipo completo de filmación y proyección montado sobre un tren, con motivo de la planificación ferroviaria, cuya experiencia presenta aquí y que es muy ilustrativa del “realismo socialista”.
Passek, Jean Loup, et al. Le cinema russe et sovietiqueCentre Georges Pompidou. Paris. 1981. 344 pp. Uno de los mejores estudios sobre el cine ruso y soviéti­co, desde sus orígenes hasta los años 70, con introducciones a cada época, un completo índice de los filmes más importantes y un complemento gráfico muy adecuado.
Robertson, Robert. Eisenstein on the audiovisual. The Montage of Music, Image and Sound in Cinema. MacMillan, Tauris Academic Studies. Londres/Nueva York. 2009. 304 pp.
Rudnitsksi, Konstantin. Théâtre Russe et Soviétique 1905-1932Editions du regard. París. 1988. 400 pp. y 400 ilustraciones. Un libro de referencia, tanto por su pormenorizada reconstrucción de los movimientos teatrales como por su excelente aparato gráfico que ejemplifica notablemente la escenografía de los diversos montajes teatrales.
Sklovski, Viktor. Cine y lenguaje. Anagrama. Barcelona. 1971. 175 pp. Prólogo de Joaquín Jordá. Sklovski, máximo representante del movimiento formalista ruso, reúne en esta obra una antología de escritos sobre el cine soviético de los años 20 y su relación con la vanguardia artística, citando constantemente los nombres de Eisenstein, Pudovkin, Kuleshov y Vertov, junto a Chaplin y Keaton.
Tafuri, Manfredo. La esfera y el laberinto. Vanguardias y arquitectura de Piranesi a los años setenta. Gustavo Gili. Barcelona. 1984 (italiano en 1980). 553 pp. Textos de Tafuri: Historicidad de la vanguardia: Piranesi y Eisenstein (89-98), y de Eisenstein: Piranesi o la fluidez de las formas (99-122), escrito en 1946-1947. Interesantes para comprender cómo planteó Eisenstein los interiores claustrofóbicos de la segunda parte de Iván el Terrible, en base a los diseños de las Carceri de Piranesi.
Taylor, Richard & Christie, Ian (eds.). The Film Factory. Russian and Soviet Cinema in Documents 1896-1939Harvard Press. Cambridge (Massachusetts). 1988. 457 pp. Una selección de los textos, documentos, críticas, etc., de la época 1896-1939, con un relativo interés doctrinal pero un gran valor histórico porque permite conocer el trasfondo social y cultural del cine.
Taylor, Richard & Christie, Ian (eds.). Eisenstein at Ninety. Museum of Modern Art of Oxford. Londres. 1988. 168 pp. Un texto de divulgación con interesante material gráfico, que sirvió de catálogo para una exposición sobre Eisenstein en Oxford.
Tsivian, Yuri; Cherchi, Paolo. Silent Witnesses: Russian Films. 1908-1919. Indiana University Press. Bloomington. 1990. 621 pp. Un estudio sobre 286 films, incluyendo los del periodo ante-revolucionario desde los antecedentes en 1896.
Vertov, Dziga. Memorias de un cineasta bolchevique. Labor. Barcelona. 1974. 314 pp. El contenido desmiente su título. Se trata de una recopilación de sus mejores escritos, con la época álgida de los años 20 y la atroz decadencia de los años 30. Las tesis del Cine-Ojo están íntegramente en esta obra.

REVISTAS Y DIARIOS.
Fernández Santos, Ángel. La música de Prokofiev para ‘Alexander Nevski’. “El País”, Babelia (15-IV-1995) 2. Un apartado de Lourdes Morgades en p. 3.
AA. VV. “F. S.” Films Soviéticos, Moscú, nº 77/11, 78/3 y 78/5 (1977 y 1978). Edición en español. Una revista que seguía las normas del realismo socialista, hacía una hagiografía de las figuras del cine soviético sin un mínimo rubor crítico.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Los inicios de la historia del cine.

Los inicios de la historia del cine
Una breve historia del cine mundial hasta los años 20 y su interrelación con el cine soviético, ofreciendo así un contexto cinematográfico amplio para este.
Índice:

La invención del cine.

El cine primitivo.
El cine nórdico.
El cine norteamericano.
El expresionismo alemán.
El cine soviético.
El cine francés: impresionismo y surrealismo.
El cine norteamericano de los años 20.
El cine sonoro.

            La invención del cine.
         Los hermanos Lumière.
          
          Plano del filme sobre la llegada del tren a la estación que asustó a los espectadores.
         El 28 de diciembre de 1895 se celebraba la primera proyec­ción pública para 33 personas (a un franco la entrada) del cine­matógrafo de los hermanos Lumière, en París, con un progra­ma de 11 películas, como La salida de los obreros de los talle­res Lumière, en Lyon-Mont-Plaisir. Son películas de un realismo documental que sería muy imitado por el primer cine documental ruso y, a través de este, por el sovié­tico.
            El cine primitivo.
           En 1896 se inició la carrera de Georges Méliès, el prin­cipal director del cine primitivo, que culminaría con Viaje a la luna(1902), con importantes adelantos en cuanto a efectos especiales y su especial atención al género fantástico, lo que influirá en la Aelita de Protazanov, sien­do un excelente avance respecto al cine realista y documenta­lis­ta de los Lumiè­re.

             Fantomas (1913) de Feuillade.

            De 1903 a 1907 la producción francesa e incluso mundial fue do­minada por la productora Charles Pathé, con Ferdinand Zecca como director principal. Un rival importante fueron los estu­dios de León Gaumontdesde 1905, gracias a su estimable director Louis Feuillade y sus series Fantomas (1913-14), Los vampi­ros (1915) y Judex(1916-17). De los estudios de Gaumont salió Victorin Jasset para dirigir en los estudios Éclair otra serie, Nick Carter (1908).

              El asesinato del duque de Guisa (1908), producida por los hermanos Lafitte  y dirigida por Calmettes y Le Bargy.

            La Pathéreaccionó a la competencia con iniciativas como la de los hermanos Lafitte, que inicia el Film d’Art, con El asesinato del duque de Guisa (1908), con actores famosos y un gran éxito pese a que no creó escuela. Otra filial de Pathé, la Société Cinématographique, obtuvo un gran éxito con Los misera­bles (1912), con nueve partes que duraban cinco horas. Apareció entonces el primer gran actor cómico, Max Linder.
            Fuera de Francia, durante la década inicial se extendió el nuevo arte. En Inglaterra la Escuela de Brighton, con Colin Williamson y, sobre todo, George Albert Smith, utilizó el montaje como medio expresivo. Su realismo y su técnica influi­rán sobre los primeros filmes documentales soviéticos.
               Cabiria (1913), de Pastrone.

            En Italia se sucedieron las su­per­producciones históricas con el tema ro­mano antiguo, como hizo Pastrone con la espectacu­lar Cabiria (1913), mien­tras Nino Martoglio inició con Sperduti nel buio(1914), el cine verista Emilio Ghione siguió los pasos de Feui­llade y se extendió el divismo con las famosas Francesca Bertini o Pina Meni­chelli. El género histórico italiano se relacionó con el cine de género histó­rico so­viéti­co, así como el cine verista se em­parentó con el cine docu­mental de Vertov.

            El cine nórdico.
         En el cine nórdico apareció el dramatismo con dramas munda­nos de un singular erotismo, que recogerá el cine soviético más tradicional, con August Blom en Dinamarca y Victor Sjöstrom en Suecia, con exquisito sentido de la naturaleza, en La proscrita (1917) y La carrera fantasma (1920), como Maurice Stiller en El tesoro de Arne (1919), en el que la naturaleza es un tema tan importante como los personajes, lo que influirá en ciertos fragmentos de lirismo bucólico de Eisenstein.

            El cine norteamericano.
           El na­cimiento de una nación (1915), de Griifith.

           Intolerancia (1916), de Griifith.

        Pero es en EE UU donde el cine adquirió su mayor grado de desarrollo industrial en los años 10 gracias a su poderosas productoras. Una figura emergió sobre todos los realizadores, David Wark Griffith, con El na­cimiento de una nación (1915) y Intolerancia (1916), que influ­yeron decisivamente en el lenguaje cinematográ­fico de la vanguardia soviética al usar de un modo plenamente creativo el montaje para­le­lo, el primer plano emocional, el flash-back...

            El expresionismo alemán.
           El gabinete del doctor Caliga­ri (1919), de Wiener.
        Alemania aportó al final de la I Guerra Mundial el movi­miento del expresionismo, seguido poco después por el Kammers­pielfilms, con grandes realizadores como Fritz Lang, F. W. Mur­nau y Robert Wiener, director de la obra maestra del expresio­nismo, El gabinete del doctor Caliga­ri (1919). En los años si­guientes la vanguardia la representaron Walter Rutmann y el rea­lista G.W. Pabst, situado dentro de la corriente marxista.
            El expresionismo fue rechazado por los cineastas soviéti­cos, que criticaban su excesivo formalismo experimental, su búsqueda unívoca del impacto psicológico mediante la deforma­ción de decorados y la tenebrosa luz y, sobre todo, la inter­pretación tan extremada que chocaba frontalmente con la estéti­ca soviética. Pero el expresio­nismo in­fluyó en Eisenstein, como se observa sobre todo en Iván el Terrible, cuyos interiores están inequívoca­men­te asociados con los de los maes­tros expresionistas, así como el uso de acciones en sombras chinescas en la pared.

             El cine soviético.
            El cine soviético apareció en este contexto dominado por el cine expresionista y la obra de Griffith. Los directores que descollaron fueron Sergei M. Eisenstein, un teórico eminente y creador de la obra maestra El acorazado Potem­kin (1925), Vsevold Pudovkincon La ma­dre (1926), Alexander Dovzenko con La tierra(1930) y el docu­mentalista Dziga Vertov.

            El cine francés: impresionismo y surrealismo.
            Napoleón (1925), de Abel Gance.

         Coetáneo al cine soviético en Francia aparecieron el impre­sionismoy la avant-garde, con Jean Epstein, Marcel L’Herbier, Louis De­lluc y Germaine Dullac, hasta llegar a la cumbre del movimien­to, con Abel Gancey su revolucionario Napo­león (1925). Este filme fue muy admirado por Eisenstein, que adoptó muchas de sus innovaciones y su monumentalismo. Mien­tras, el espa­ñol Luis Buñuel presentó las primeras obras del surrealismo, con Un chien an­dalou (1928) y L’âge d’or (1930), pero la influencia de este movimiento fue prácticamente nula en la URSS.

             La pasión de Juana de Arco (1928), de Dreyer.

            Un danés, Carl T. Dreyer realizó en este contexto francés una obra maestra del lenguaje, La pasión de Juana de Arco(1928), recogiendo la influencia del cine nórdico. Dreyer, con su cine intelectual y apasionado, está directamente relacionado con el mejor Eisenstein, el de los últimos filmes.

            El cine norteamericano de los años 20.
            En EE UU también se sucedieron filmes y avances de primer or­den, con grandes autores centrados en Hollywood, la meca del cine de la época por su enorme poder financiero y comercial, que atrajo entre otros a algunos de los mejores autores, sobre todo alemanes (Sttroheim, Murnau, Lang, Lubitsch o Sternberg).
          La quimera del oro (1925), de Chaplin.

           Destacaron la pareja de actores y productores Mary Pickford y Douglas Fairbanks, las histo­rias román­ticas de Ro­dolfo Valentino, los cortometrajes cómicos de Mark Sennett y sobre todo la obra extraordinaria de Charles Chaplin, con nume­rosos cortometrajes cómicos y obras mayores como la mordaz La quimera del oro (1925). Chaplin influyó mucho en varios cineas­tas soviéticos, pues era muy conocido en la URSS.
             Amanecer (1927), de Murnau.

          En esta época, ya en un segundo plano, descollaron Erich von Stroheim, con La mar­cha nup­cial (1927), F. W. Murnau, con Amanecer(1927), y otros tan excelentes y a menudo espectacu­lares como Buster Keaton, Josef von Sternberg, King Vi­dor que con El gran desfile obtendría un primer y sensacio­nal triunfo, Robert Flaherty con sus documentales exóticos, John Ford, Cecil B. de Mille, Ho­ward Hawks, Ernest Lu­bitsch o Frank Borzage, al­gunos de los cuales comienzan en los años 20 un obra muy pro­lífica, abier­ta a to­das las corrien­tes mundia­les gracias a la numerosa inmi­gración de los mejores cineastas.

El cine sonoro.
           El cantante de jazz (1927), de Alan Crossland. 

          El cine sonoro se abrió paso en EE UU en 1927 con El cantante de jazz, de Alan Crossland. La muerte rápida del cine mudo y que menudearan al principio las operetas intras­cen­dentes como El desfile del amor (1930), de Lubitsch, hicieron temer en una pérdida de vigor artístico del cine, hasta que comenzaron a aparecer obras de calidad como Aleluya(1929), de King Vidor.
            En Francia surge el movimiento del realismo poético, de gran éxito crítico en los años 30, con directores como René Clair con Bajo los techos de París (1930) y Viva la libertad (1931), Marcel Carné con Quai des brumes (1938), Jacques Feyder con La kermesse heroica (1935), Jean Grémillon, Julien Duvivier con Pépé-Le-Moko (1937), y, sobre todos, los grandes Jean Vigo (muerto con sólo 29 años) con Zéro de con­duite (1932-33) y L’Atalante(1934), y Jean Re­noir con La gran ilu­sión (1937) y La règle du jeu(1939). El impacto de este grupo en el cine soviético llegó realmente en los años 50, con la recuperación de los argumentos “poéticos”.
            En Inglaterra im­peraba el director y productor Alexander Korda, con filmes de gran éxito popular. Hitchcock y Asquith aparecían como los valores más sólidos y en la vanguardia esta­ba la famosa “Escuela documentalista”, heredera del realismo del Grupo de Brighton, con John Grierson y desde 1932 el nor­teamericano Robert Flaherty, que deslumbró con Hombres de Aran (1934) y otros documentales, cuyo impacto en el cine soviético es evidente, aunque cabe hablar de una doble dirección pues Flaherty fue un concienzudo estudioso del cine soviético.
             La dili­gencia (1938), de John Ford.

          En EE UU creció el género cómico, con los hermanos Marx, la pareja Laurel y Hardy, y W.C. Fields. Nacieron géneros de gran futuro: el terro­rífico con los directores Browning y Whale; el policíaco con directores y actores de gran aliento como Howard Hawks, Rouben Mamoulian, Humphrey Bogart, E. G. Robinson o James Cagney. Sorprendió el King-Kong de Schoedsack, encan­diló la comedia optimista de Frank Ca­pra, el género del Oeste maduró con John Ford en La dili­gencia (1938), junto a la produc­ción de filmes humanita­rios y de denun­cia so­cial, los musicales de Busby Ber­keley con Fred Astaire y Ginger Rogers, los dramas de William Wyler con Bette Davis, y la apa­ri­ción de una pléyade de grandes es­trellas como Gre­ta Garbo y Mar­lene Die­trich, Clark Gable y Gary Cooper... Con­ti­nuaba la inmi­gración de los mejores ci­neastas extranje­ros: Hitchcock desde Inglaterra, Fritz Lang desde Ale­mania (una can­tera inagotable de talentos obligados al exilio por el nazismo), Ei­sens­tein desde la URSS (una fra­ca­sada y corta aventura como anti­cipaba mucha gen­te), y otros muchos, una corriente que la cri­sis de los años 30 y la II Gue­rra Mundial convertirá en un río inmenso.
            En la URSSel retornado Eisenstein se adaptaba al cine sonoro con Alexander Nevski(1938) y se revelaban nuevos auto­res, como Mark Donskoi, con su trilogía sobre Gorki (1938-40). La II Guerra Mundial supuso un corte brutal. Ei­senstein murió en 1948 sin poder acabar su gran trilogía de Iván el Terrible iniciada en 1943, de la que la segunda parte sólo se permitió su exhibición en 1958, cuando Stalin llevaba muerto cinco años. Al mismo tiempo los restantes cineastas soviéticos de vanguardia iban envejeciendo, muriendo y autocensurándose en el periodo inicial de la Guerra Fría. La vanguardia había fenecido bajo la repre­sión esta­li­nis­ta.
            Olimpia­da (1936), de Leni Riefensthal.

            En Alemania, otro país sometido por el totalitarismo, el cine hitle­riano aporta­ba obras de un forma­lismo colosa­l, como la Olimpia­da(1936) de Leni Riefensthal, una cineasta que estudió el cine soviético, adaptándolo al otro extremo totalitario, como haría también el cine italiano fascista.
            Al mismo tiempo en los años 30, en Italia se propugnaba el cine his­tórico espec­ta­cular, igualmente propagandístico, con un “cali­grafismo” de frío for­malismo deca­dentista e inactual. Pero éste de­sembo­caría tras 1945 en su contra­rio ideológico, el neo­rrealismo, pleno de sobriedad, fuer­za y ac­tua­lidad, que tanto debe al cine soviético de los tres grandes maestros y que a su vez gozó de una gran influencia sobre el cine soviético de los años 50, pero esta es ya otra historia...